martes, 23 de junio de 2015

Habemus Papam argentinensis IV



Creo que para la gente común la noticia de la primera encíclica papal de Francisco pasó desapercibida. Es una intuición: no frecuento circulos religiosos pero tampoco escuché a nadie en la calle darle bola. No digo que esté bien o mal, pero este líder espiritual de millones abordó un tema peliagudo que debería interesar a todos los humanos: el cambio climático, como afecta a los más desprotegidos y a las nuevas generaciones.  No muchos están realmente informados sobre el calentamiento global, la crisis energética o saben algo concreto sobre las cumbres de Kyoto y las que les siguieron: como la política, parecen cosas que escapan a nuestras voluntades y son manejadas por los poderosos. En los artículos de aquí abajo se resumen las premisas de Francisco y su trato poco condescendiente con los líderes del mundo por "olvidarse" de resolver el tema, más otras críticas (palos a la curia tradicional y el tema Hebdo). Entre tanto verso y gambetas de los países ricos para hacerse cargo de los desechos, alguien con banca puso las cosas en su lugar. Horanosaurus. 

PD: la novedad de la encíclica me remitió al viejo discurso del General Perón de 1972 sobre temas ecológicos, también olvidado, que pude releer en este link.

"Mientras más vacío está el corazón de la persona, más necesita objetos para comprar, poseer y consumir". Papa Francisco. Junio de 2015.

Vaticano
En su encíclica Laudato si vincula el cambio climático, la degradación ambiental y la extrema pobreza con el actual sistema económico; habló de una "conversión ecológica". Por Elisabetta Piqué  | LA NACION Viernes 19/06/15.

ROMA.- "Escuchar el clamor de la Tierra como el clamor de los pobres." Es el grito que lanzó ayer Francisco en “Laudato si”, sobre el cuidado de la casa común, su primera gran encíclica, ya que la anterior, Lumen Fidei, fue escrita con su predecesor, Benedicto XVI. Con este esperado documento, el Papa irrumpió en el debate sobre el cambio climático e hizo un llamado a una "conversión ecológica". Además, volvió a denunciar un sistema mundial sin ética dominado por "poderes económicos".

"Llama la atención la debilidad de la reacción política internacional. El sometimiento de la política a la tecnología y las finanzas se muestra con el fracaso de las cumbres mundiales sobre medio ambiente", acusa el Papa en la encíclica, de 187 páginas, que según el propio Vaticano fue el documento papal más esperado de la historia.

"Los poderes económicos continúan justificando el actual sistema mundial, en el que priman una especulación y una búsqueda de la renta financiera que tienden a ignorar todo contexto y los efectos sobre la dignidad y el medio ambiente", advierte. "De ese modo se manifiesta que la degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas".

La encíclica fue considerada una virtual "bomba" por sectores conservadores de Estados Unidos, pero recibió elogios de los científicos, las Naciones Unidas y los activistas ambientales. En el documento, el Papa invita a todos, no sólo a los católicos, a una "valiente revolución cultural" que implique un cambio radical en el comportamiento de la humanidad, con un estilo de vida más sobrio, solidario y menos consumista.

"La salvación de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, sin la firme decisión de revisar y reformar el entero sistema, reafirma un dominio absoluto de las finanzas que no tiene futuro y que sólo podrá generar nuevas crisis después de una larga, costosa y aparente curación", advierte, al aludir a la crisis financiera.

Citando la exhortación apostólica Evangelii gaudium (La Alegría del Evangelio), el documento programático de su pontificado, Francisco también arremete contra el laissez faire de nuestros días. "Hoy, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertido en regla absoluta." "Es previsible que ante el agotamiento de algunos recursos se vaya creando un escenario favorable para nuevas guerras, disfrazadas detrás de nobles reivindicaciones", alerta.

Presentado ayer en sociedad en una conferencia de prensa de altísimo nivel en el Vaticano, en este documento magisterial el papa del fin del mundo no habla sólo de ecología, sino que traza un planteo mucho más amplio, que tiene que ver con la "familia humana" y su casa común.

Destaca que "la crisis ecológica actual es una manifestación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad". E invita a todos, no sólo a los católicos, a una "valiente revolución cultural", que implique un "cambio radical en el comportamiento de la humanidad" -con un estilo de vida más sobrio, simple, solidario, menos acelerado y consumista-, así como a un cambio del sistema mundial, "insostenible desde diversos puntos de vista".

"Hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la Tierra como el clamor de los pobres", escribe el Papa, con lenguaje accesible. "Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos", denuncia. "Nadie pretende volver a la época de las cavernas, pero sí es indispensable aminorar la marcha para mirar la realidad de otra manera, recoger los avances positivos y sostenibles y, a la vez, recuperar los valores y los grandes fines arrasados por un desenfreno megalómano", sugiere.

Titulada como el famoso cántico de las criaturas de San Francisco Laudato sí (Alabado seas), en la que se habla de la "hermana y madre Tierra", la encíclica subraya "las raíces humanas" del deterioro ambiental de nuestro planeta. Esto es resultado de la revolución primero industrial y luego tecnológica, que ha provocado un calentamiento global que puede llegar a ser catastrófico, según la mayoría de los científicos, y cuyos efectos devastadores castigan a los más pobres del planeta.

"La Tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería", dispara el ex arzobispo de Buenos Aires, que en la primera parte del documento hace un análisis de la situación actual de la Tierra, azotada por diversas formas de contaminación, calentamiento global, constante crecimiento del nivel del mar, eventos meteorológicos extremos, agotamiento de recursos vitales como el agua potable, disminución de selvas, bosques y biodiversidad.

"Se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes sea reducida drásticamente", asegura el Papa, que llama a la utilización de fuentes de energía limpias y renovables. El mismo Francisco había dicho en enero que esperaba que este documento pudiera ayudar a lograr un acuerdo en la cumbre sobre cambio climático que tendrá lugar en París en diciembre próximo.

El Papa menciona "la pobreza del agua", que se da especialmente en África, así como el gravísimo problema de la calidad de agua disponible para los pobres. Y critica la tendencia a privatizar este recurso: "En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico", sentencia, fustigando a la vez su derroche.

En todo el texto insiste en que "el deterioro del ambiente y de la sociedad afecta de un modo especial a los más débiles del planeta" y que todo es consecuencia del antropocentrismo, es decir, de haber puesto al hombre como el centro de todo.

Como siempre atento a los más postergados, Francisco asegura que hay una "deuda ecológica" entre el Norte y el Sur. "La tierra de los pobres del Sur es rica y poco contaminada, pero el acceso a la propiedad de los bienes y recursos para satisfacer sus necesidades vitales les está vedado por un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso", afirma. También critica duramente al "paradigma tecnocrático" actual, que tiende a ejercer su dominio sobre la economía y la política.

Francisco subraya asimismo que "los países pobres necesitan tener como prioridad la erradicación de la miseria y el desarrollo social de sus habitantes, aunque deban analizar el nivel escandaloso de consumo de algunos sectores privilegiados de su población y controlar mejor su corrupción".

CAOS URBANO Y BARRIOS CERRADOS

En Laudato Si, el Papa se refiere también al crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, e incluye una crítica a la proliferación de barrios cerrados. "En algunos lugares, la privatización de los espacios ha hecho que el acceso de los ciudadanos a zonas de particular belleza se vuelva difícil", dice Francisco en el documento. "No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados del contacto con la naturaleza", agrega.

"En otros, se crean urbanizaciones ecológicas sólo al servicio de unos pocos, donde se procura evitar que otros entren a molestar", remarca en referencia a los barrios cerrados, realidad que ha ido creciendo en los últimos años. "Suele encontrarse una ciudad bella y llena de espacios verdes en algunas áreas seguras, pero no tanto en zonas menos visibles, donde viven los descartables de la sociedad."

En el último capítulo de la nueva encíclica, Laudato si, el pontífice da algunos ejemplos concretos para cuidar el medio ambiente. La Nación 19/06/15.

El papa Francisco llamó al mundo a una urgente revolución verde. En su primera gran encíclica Laudato si, conocida ayer, vincula el cambio climático, la degradación ambiental y la extrema pobreza con el actual sistema económico. El pontífice habló de una "conversión ecológica" y sostuvo: "No podemos dejar de reconocer que un planteo ecológico se convierte en un planteo social". En el último capítulo de Laudato si, el Papa da ejemplos concretos para cuidar el medio ambiente. A continuación, esos consejos:

1. Calefacción. Aconsejó no prenderla y abrigarse.
2. Papel y plástico. Es mejor no usar estos materiales.
3. Agua. Reducir su consumo es clave, según el Papa.
4. Residuos. Recomendó separar la basura.
5. Comida. Se debe cocinar sólo lo que se va a comer.
6. Seres vivos. Es importante tratarlos con cuidado.
7. Autos. Recomendó usar el transporte público.
8. Árboles. Se puede contribuir plantando árboles.
9. Luces. Aconsejó apagar las que no se usen.
10. Aires acondicionados. Es mejor moderar su uso.

Clarín 20/06/15.

Clarín 20/06/15.

“Laudato Si” sumó nuevas reacciones de entusiasmo en varios países de América; Obama le dio la bienvenida. La Nación 20/06/15.

Antes de escribir que la Tierra es “un depósito de porquería”, Bergoglio hizo una amplia ronda de consultas globales. Clarín 21/06/15. Por Marina Aizen.


En su mensaje navideño, hizo una fuerte apelación a los obispos y autoridades vaticanas; cuáles son las "15 enfermedades" de la curia vaticana. La Nación. Diciembre 2014.

El papa Francisco, en un fuerte discurso para los saludos de Navidad, advirtió hoy sobre las 15 enfermedades que están al acecho y amenazan a la Iglesia y a la Curia romana.

"Una de las primeras enfermedades y tentaciones, explicó Francisco, es la sentirse inmortales, inmunes o incluso indispensables, descuidando los necesarios y habituales controles, el corazón de piedra y el cuello duro, el alzheimer espiritual, la esquizofrenia existencial, el terrorismo de los chimentos".

El Pontífice dijo que "una curia que no se autocritica, que no se actualiza, que no trata de mejorarse, es un cuerpo enfermo. Una visita al cementerio nos ayudará. También la enfermedad de los que se transforman en patrones y se sienten superiores y no al servicio de todos. Es la patología del poder. El complejo de los elegidos, el narcisismo que mira apasionadamente la propia imagen que no ve la imagen de Dios impresa sobre el rostro de los otros especialmente de los débiles y necesitados", subrayó Jorge Bergoglio.

La segunda -prosiguió el Papa- es la "enfermedad del martalismo, que viene de marta, la enfermedad de los que "se sumergen en el trabajo descuidando la parte mejor, la de sentarse a los pies de Jesús". Y añadió: "Descuidar el necesario reposo lleva al stress y a la agitación, un tiempo de reposo para transcurrir con los familiares es necesario, como es necesario respetar las vacaciones como momentos de recarga espiritual y física".

La tercera enfermedad, siguió Francisco, "es la del endurecimiento mental y espiritual, el corazón de piedra y duro cuello de los que en el camino pierden serenidad interior, audacia y se esconden bajo los papeles convirtiéndose en máquinas de prácticas y no hombres de Dios".

La cuarta es la "enfermedad de la excesiva planificación, cuando el apóstol, observó Bergoglio, planifica todo minuciosamente convirtiéndose en un contador: preparar todo bien es necesario pero sin pilotear la libertad del Espíritu que es más generosas de cualquier planificación".

Para Francisco, otra enfermedad para la iglesia, curia y grupo de fieles, es la "enfermedad de la mala coordinación: cuando los miembros pierden coordinación entre ellos, la Curia se convierte en una orquesta que produce ruido, porque sus miembros no colaboran y no viven el Espíritu de gracia".

La sexta es la enfermedad del alzheimer espiritual, olvidar la historia de la salvación, la historia personal del Señor, del primer amor: se trata, explicó el Papa, de una declinación progresiva de las facultades espirituales, que en un tiempo más o menos largo hace a la persona o al grupo incapaz de una actividad autónoma....".

Según dijo, sigue la enfermedad de la "vanidad y vanagloria" de quienes ven solo la "apariencia, los colores de los vestidos y las condecoraciones como verdadero objetivo de la vida, considerando a los otros según el propio interés. Esto nos llevar a ser falsos y a vivir un falso misticismo.."

El Pontífice prosiguió en su lista de quince enfermedades hablando de la esquizofrenia existencial, que lleva a una doble vida, la de los "chimentos y murmuraciones, ya hablé en tantas otras ocasiones", recordó, la "enfermedad de divinizar a los jefes, de los que hacen la corte a los superiores para obtener la benevolencia, víctimas del oportunismo; la "enfermedad de la indiferencia hacia los otros, cuando cada uno piensa en sí mismo. La enfermedad de la "cara funérea, de las consideran que para ser seres es necesario mostrar el rostro de la melancolía y tratar a los otros, los considerados inferiores, con rigidez y arrogancia".



Citó luego Bergoglio la enfermedad de los "acumulados, del que trata de llenar un vacío existencial acumulando bienes materiales"; la de los "círculos cerrados, donde la pertenencia al grupito se hace más fuerte que la al cuerpo y a Cristo mismo"; y por último, el Pontífice nombró la del "provecho mundano, del exhibicionismo, cuando el apóstol transforma su servicio en poder y su poder en mercadería para obtener provechos mundanos o para lograr más poder".

El papa Francisco, sobre Charlie Hebdo: "No se puede insultar la fe de los demás"

Durante el vuelo de Sri Lanka a Filipinas, el pontífice volvió a condenar el ataque contra la revista francesa y agregó que "en la libertad de expresión hay límites"; "Si alguien dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo", dijo. 15/01/15.


Cardenal Bergoglio, Pte. Kirchner y señora (Cristina Fernández). Año 2006. 

Otras entradas sobre el Papa Francisco en este blog:

21/03/13 - Habemus Papam argentinensis I
21/04/14 - Habemus Papam argentinensis II
22/11/14 - Habemus Papam argentinensis III
26/07/15 - Habemus Papam argentinensis V
06/03/16 - Habemus Papam argentinensis VI
23/11/16 - Habemus Papam argentinensis VII
29/11/17 - Habemus Papam argentinensis VIII
10/04/19 - Habemus Papam argentinensis IX
17/10/21 - Habemus Papam argentinensis X
23/04/22 - Habemus Papam argentinensis XI
29/03/22 - Habemus Papam argentinensis XII



1 comentario:

  1. En algunas cosas es un verdadero lider con propuestas. Entiendo que no puede patear el tablero en todas.........pero es respetable el intento.

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