domingo, 20 de septiembre de 2015

Política energética K: corolario


El colmo de la soberbia: estos tipos, por si fuera poco, se creen patriotas y merecedores del bronce. Acá se trata de Julio De Vido, ministro kirchnerista de Planificación Federal desde hace 12 años. ¿A quién le puede echar la culpa de desequilibrios e ineficiencias? La editorial del diario La Nación resume una faceta de esta triste etapa anti-republicana de la historia argentina, la del populismo kirchnerista que critica a los 'buitres' internos que nunca quiso enjuiciar y paralelamente beneficia a sus amigos Báez, López, Electoingeniería y otros. Es importante no dejar de leer la columna previa del propio Julio De Vido en Página 12, porque bien vale analizar sus alegatos para concluir mejor. Horanosaurus. 


Un ministro incompetente

La corrupción y la ineficiencia se han fundido en la gestión de Julio De Vido, quien convirtió la cartera a su cargo en un ministerio de falta de planificación.  La Nación Editorial. 20/09/15.

El kirchnerismo ofrece una incesante demostración de las deformaciones que produce la eternización en el poder. A pesar de esa monotonía hecha de abusos institucionales, agresiones retóricas y desaguisados administrativos, hay un ministro que ha logrado, en los últimos días, destacarse. Es Julio De Vido, quien publicó un texto tan incoherente desde la perspectiva argumental que merece ser incorporado a una colección del realismo mágico.

Como si se refiriera a su propia gestión en un rapto de sinceridad, De Vido título su artículo, publicado en Página 12, "Zonceras energéticas y el fin de los espejitos de colores". Renglón tras renglón, se aglomeran insultos, afirmaciones exaltadas entre signos de admiración y oraciones en las que se echa de menos la elemental coordinación de sujeto y predicado.

El ministro habla de una misteriosa energía que no figura en los libros de física, y que él denomina "nacional, popular, federal y democrática". En una nota que iba a referirse a cuestiones energéticas, pierde el hilo y se queja de la "politización de las inundaciones". Como si el padecimiento de innumerables argentinos que ven sus hogares anegados no fuera un hecho político, por cierto lamentable, cuya raíz está en la desidia que él, como ministro, comparte con otras autoridades nacionales y provinciales. Y, dominado por una pulsión autodestructiva, vuelve a defender a las constructoras de Lázaro Báez, sospechadas de una gigantesca operación de lavado de dinero en combinación con las empresas hoteleras de la Presidenta.

De Vido se queja de que un "golpismo mediático-judicial" pretenda "la alineación internacional de los precios de los hidrocarburos". Es una denuncia desopilante. Primero, porque la formula el ministro que, gracias al déficit de reservas energéticas que provocó su falta de previsión, condenó al país a importar gas con costos siderales. Esta alocada receta no sólo determinó que proveedores internacionales formularan fundadas denuncias de corrupción que el ministro nunca contestó. También condujo a un problema macroeconómico: la razón principal de la falta de dólares que estrangula la economía argentina, y que obligó a un recesivo cepo cambiario que impide importar insumos para la industria, es la necesidad de comprar combustibles en el exterior a la que llevó la mala praxis en la gestión.

El otro aspecto insólito de la queja de De Vido es que echa en cara a esos imaginarios "golpistas" la pretensión de alinear los precios de los hidrocarburos con los que rigen en el mundo. Es decir: les reprocha que defiendan que, cuando el petróleo y el gas se derrumban, en la Argentina también se vendan más barato. En vez de prestar ese beneficio a los consumidores argentinos, el Gobierno sigue subsidiando a las empresas petroleras, que reciben 75 dólares por barril, cuando en el resto del planeta cobran 50 dólares.

Otra de las "zonceras" de De Vido es reprochar a sus críticos pretender "la entrega lisa y llana de Vaca Muerta", cuando ha sido el kirchnerismo el que suscribió con la multinacional Chevron un acuerdo tan beneficioso para explotar ese yacimiento que le da vergüenza hacerlo público. El funcionario también sostuvo que el gobierno de la Presidenta y de su esposo realizó el plan de infraestructura más importante desde 1810, cuando por culpa de la imprevisión del kirchnerismo hubo que lamentar varios accidentes ferroviarios, uno de los cuales costó 51 muertes y cientos de heridos. Esa tragedia motivó que se pidieran varios años de prisión para los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. De Vido, en cambio, quedó a salvo de eso y ni siquiera fue llamado a indagatoria, gracias a una vergonzosa negociación judicial. 


Por culpa de la misma incompetencia, compartida con las autoridades de la provincia de Buenos Aires y de la municipalidad de La Plata, en esta ciudad se produjo en 2013 una inundación que ocasionó 89 muertes, de las cuales se pretendió ocultar 39.

De Vido ostenta el curioso récord de gestionar tan mal las telecomunicaciones que la Argentina es el único país en el que se vuelve a recurrir a la telefonía fija por el colapso del servicio celular.

No hace falta calificar el modo en que administró la obra pública. No sólo está viciado por numerosísimos indicios de corrupción. También, por la ineficiencia: muchísimas obras anunciadas no se hicieron. Entre los casos más patéticos está el soterramiento del ferrocarril Sarmiento, que se prometió por lo menos siete veces.

Carente de razones técnicas para refutar a sus críticos, agravió a varios profesionales basándose en antecedentes personales que a él le suenan reprochables. El artículo del ministro parece un largo informe de Inteligencia, propio de los regímenes autoritarios. Así, aprovechándose de que ocupa un cargo relevante, insulta a varios especialistas por haber sido funcionarios de gestiones anteriores. La imputación más frecuente es haber servido a gobiernos de facto o a políticas de corte liberal. Es una recriminación inesperada: uno de los principales asesores de De Vido es José Roberto Dromi, quien fue intendente de Mendoza durante el gobierno militar y ganó notoriedad como cerebro de las privatizaciones de Carlos Menem, aplaudidas en su momento por Cristina Kirchner. De Vido no menciona a Dromi.

De todos modos, el trance más doloroso por el que atraviesa el ministro de "falta de planificación" no ha de ser la objeción de expertos o funcionarios de gobiernos anteriores. La carga más pesada es la sanción de la Presidenta, a quien no se cansa de elogiar. El juicio de valor de Cristina Kirchner sobre la gestión de De Vido está expresado en que le ha ido quitando casi todas sus responsabilidades. El área de Energía está en manos de Áxel Kicillof, quien la maneja a través de su segundo, Emmanuel Agis, y de la secretaria Mariana Matranga. Transporte fue anexado al Ministerio del Interior, a cargo de Florencio Randazzo. Y las telecomunicaciones son controladas por La Cámpora, a través de Norberto Berner. Convertido casi en un desocupado, es comprensible que De Vido intente una defensa del Gobierno, deshilvanada y agresiva. Es la manera de ocultar el ocaso prematuro al que lo condenó la Presidenta.


BONUS TRACK 2016: ¿en qué se parecen Macri y Cristina K? Vergonzosos subsidios a las petroleras... 


Impulsar las energías limpias y renovables
Por Fernando "Pino" Solanas (senador nacional por el Proyecto Sur). 28/02/16.

http://www.clarin.com/opinion/Impulsar-energias-limpias-renovables_0_1530447272.html
http://www.ncn.com.ar/28141/
http://infosur.info/video-solanas-macri-continua-la-politica-corrupta-de-subsidios-de-cristina/

La baja mundial del precio del crudo le ofrece a la Argentina la posibilidad única de recuperar los activos hidrocarburíferos y su renta. A contramano de lo que sucede en el mundo, el precio de los combustibles en el país subió y las petroleras reciben millonarios e injustificados subsidios anuales por encima del precio internacional, que equivalen a tres o cuatro presupuestos nacionales de salud y a seis de la Asignación Universal por Hijo

¿Hasta cuando se va a permitir que le sigan robando a los usuarios, automovilistas, transportistas, con aumentos indebidos cuando el petróleo bajó a menos de la mitad y el costo del barril está entre 12 y 15 dólares? ¿Cuál es la razón para que el gobierno Macri continúe con la misma política de subsidios petroleros que iniciaron Cristina Kirchner y Kicillof? El abuso es tal, que las petroleras chantajean a los trabajadores con despidos y suspensiones o parar la producción si no se las compensa. Ante esta situación, el Estado debería recuperar las concesiones por incumplimiento contractual, asegurar el abastecimiento y las fuentes de trabajo y puede hacerlo.

La suba de la energía y los combustibles son causa de la estampida inflacionaria y el aumento del costo productivo argentino. En todos los países se produce y vende a precio del mercado internacional. Lo venimos alertando que desde hace 25 años se cumplió: la privatización petrolera terminó en un rotundo fracaso. Lejos de aumentar las reservas e inversiones, los yacimientos se vaciaron sin reponer lo extraído y perdimos el autoabastecimiento. El modelo de concesiones de Menem fue una operación de vaciamiento y corrupción que le sacó al país los recursos para su crecimiento. La renta petrolera se giraba al extranjero en vez de invertirse en los yacimientos. La desvergüenza no tuvo límites: la reforma de la ley de hidrocarburos que hizo votar Cristina Kirchner prorrogó las concesiones sin licitación ni pago de canon: en 35 años las petroleras se llevarán más de u$s 300.000 millones.

La energía y el petróleo son insumos estratégicos que no pueden quedar en manos de quienes solo tienen como objetivo rentas extraordinarias. Hay que proteger los territorios de daños y estragos ambientales. Más de 5000 accidentes se denuncian por año: el suelo está contaminado con derrames y desechos petroleros y las napas de agua potable con hidrocarburos. Se debe impulsar las energías limpias y renovables para cambiar nuestra contaminante matriz energética: 90% de energías fósiles. 

Sin controles públicos la contaminación y la corrupción continuarán: las petroleras extraen crudo a declaración jurada sin ningún control. Es un caso único en el mundo: han reemplazado la extracción de petróleo por la extracción de subsidios. Asociados con dirigencias corruptas, las petroleras multiplican sus rentas extrayendo subsidios del Estado.Este año se llevarán subsidios al crudo por u$s 6.500 millones, subsidios al gas natural de u$s 4,50 el millón de BTU-y subsidios a la exportación de crudo a EEUU de British Petroleum, Bridas y Ocinoc a u$s 10 por barril. El total de subsidios rondará los u$s 10.000 millones, con lo que se podría adquirir a precios actuales casi todas las concesiones. 

Como sucede en los países soberanos, quienes no pueden producir a precios del mercado, deben dejar las concesiones: la Nación y las provincias tienen la capacidad técnica y los operarios para recuperarlas, asegurar la soberanía energética y el empleo. Ellos crearon la primera industria petrolera del continente. La dirigencia nacional -política, social, sindical, industrial- debe pronunciarse e impulsar un gran movimiento de opinión por la recuperación de las concesiones y el fin de los subsidios. Bolivia: nacionalizó, renegoció contratos de servicios y hoy recupera 15 veces más renta. Brasil no sería la potencia que es sin el aporte de Petrobrás. 

Retomemos la gran política de Estado que desde Yrigoyen y Perón, hasta Alfonsín: la renta petrolera quedaba en el país para crecer, asegurar energía y estabilidad a los trabajadores. Los activos petroleros valen hoy la mitad de lo que valían cuando se compró YPF y seguirán bajos hasta el 2020. No perdamos la oportunidad de recuperarlos.

La hora de Julio De Vido

Tras una larga impunidad, la Justicia finalmente reparó en el ministro más poderoso del kirchnerismo, cuya cartera protagonizó los peores escándalos. Editorial La Nación 16/04/16.

Julio De Vido fue no sólo el ministro más poderoso del anterior gobierno, que integró del primero al último día, sino también el titular del ministerio más involucrado en casos de corrupción, el de Planificación Federal. Sin embargo, nunca había sufrido traspiés en la Justicia a lo largo de aquellos 12 años. La impunidad de que hizo gala fue llamativaAhora, la Justicia que no lo registraba en su radar, finalmente, parece empezar a comprender que este arquitecto no pudo ser ajeno a los graves hechos que se verificaban en las diferentes secretarías de su poderosa cartera.

Causas muy graves lo comprometen. En primer término, la tragedia de Once, en la que resultaron condenados dos subordinados suyos: el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y su sucesor en la misma secretaría, Juan Pablo Schiavi. El tribunal que condenó a ambos solicitó extraer testimonios y remitirlos al juez instructor "a los fines de que se investigue la posible responsabilidad penal en los hechos aquí juzgados por parte de Julio Miguel De Vido". Luego, y a raíz de las declaraciones que el "arrepentido" Leonardo Fariña prestó en la causa por presunto lavado de dinero de Lázaro Báez, trascendió que el fiscal federal Guillermo Marijuan imputó al ex ministro junto con Cristina Kirchner. Se trataría, en principio, de su eventual papel en los negociados con las obras públicas, base de la fortuna de Báez. Pero en la órbita de De Vido no sólo se encontraban los condenados Jaime y Schiavi, sino también Claudio Uberti, titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), quien resultó involucrado en el sonado caso de la valija con 800.000 dólares del venezolano Guido Antonini Wilson. La causa tuvo un trámite tan lento que finalmente prescribió, pero la Corte Suprema de Justicia ordenó reabrirla por considerar que no habría prescripto. La fiscal ante la Cámara de Casación, Gabriela Baigún, expresó que anteriormente se pretendió hacer "dormir" el expediente.

Otra causa que preocupa a De Vido es Skanska, donde se seguirán investigando presuntas coimas y sobreprecios en la ampliación de gasoductos. La Sala I de la Cámara Federal había negado validez a una importante grabación donde un directivo de Skanska mencionaba el pago de coimas. La misma sala sobreseyó entonces a dos subordinados de De Vido, el ex secretario de Energía Daniel Cameron y el ex titular del Enargas Fulvio Madaro. Era la muerte del expediente, en especial porque el fiscal no apeló las medidas. Quien sí lo hizo fue la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Luego la Corte Suprema dispuso revisar la resolución que anuló la grabación, y así fue como la Cámara de Casación finalmente le otorgó validez. En el caso Skanska intervino, junto con otras empresas constructoras, la brasileña Odebrecht, seriamente comprometida en el caso petrolão de Brasil. A la vez, en ese país, Fernando Soares, uno de los arrepentidos del caso, se refirió a la venta, en 2007, de la empresa argentina Transener, que estuvo controlada por Petrobras, e involucró a De Vido y al cuestionado ex ministro menemista Roberto Dromi. Según Soares, por la venta en 54 millones de dólares de la participación de Petrobras en Transener a Enarsa y a la firma privada Electroingeniería (propiedad de Gerardo Ferreyra y Osvaldo Acosta, empresarios kirchneristas) él cobró 300.000 dólares y agregó que les pagaron "a los políticos [argentinos]".

De Vido también debería explicar ante la Justicia la compra de un buque de gas metano que nunca arribó al país, las constantes importaciones de combustibles mientras el país veía agravarse la crisis energética y el trasfondo de los cuantiosos subsidios al transportePero, como ya manifestamos en esta columna, mientras el país sufría apagones y escasez de gas, el costo de las obras públicas se incrementaba, se compraban trenes chatarra y se concesionaban servicios de transporte que funcionaban cada vez peor, De Vido se enriquecía. Por este delito se lo investigó junto con su esposa, Alessandra Minnicelli, ex síndica general adjunta de la Sigen, y aunque fueron sobreseídos, luego la Cámara de Casación revocó esa medida.

El día en que esa cámara consideraba válida la grabación del caso Skanska, De Vido asistía al acto que protagonizó Cristina Kirchner frente al edificio de los tribunales federales de Comodoro Py luego de ser indagada por el juez federal Claudio Bonadio, un edificio con el que, por fin, el ex ministro deberá familiarizarse.


BONUS TRACK 2016: sospechas confirmadas...


La Nación 117/09/16. Por Carlos Pagni. La UIF (Unidad de Investigación Financiera) denunció que Cristina Kirchner y su esposo cobraron por sus ahorros tasas de hasta el 47%. Se las pagaba la familia Eskenazi, dueña del Banco de Santa Cruz. El matrimonio agradeció con creces. En 2007 Néstor Kirchner forzó a Repsol a ceder a Enrique Eskenazi 25% de YPF. A cambio Repsol recibiría los dividendos que Eskenazi cobraría en YPF. Esta deliciosa maniobra, desconocida en la historia del capitalismo, le valió a Eskenazi el título de "experto en mercados regulados".

Murió Kirchner y cambió todo. La viuda creyó que el 25% de YPF le pertenecía. Por eso rompió con los Eskenazi y estatizó las acciones de Repsol. Las de Eskenazi quedaron para los acreedores. Quizá Cristina Kirchner, enojada y todo, les haya hecho otro regalo incalculable: como estatizó de mala manera, los Eskenazi iniciaron un reclamo judicial en los Estados Unidos a través del fondo Burford Capital, que pretende cobrar más de U$S 3000 millones. Exponentes de un tipo de empresario que sólo hace negocios sin plata, los Eskenazi reintrodujeron en el país una especie que se creía extinguida: los buitres.

Otras entradas relacionadas en este blog:

No hay comentarios:

Publicar un comentario